Libros

Los libros antiguos siempre me provocan un sentimiento especial. Acariciados por el paso del tiempo, han sido seguro testigos mudos de cientos de vidas y de historias.

Me los imagino en manos de hombres de otras épocas, en viejas estanterías de otros siglo, tratados con tanto mimo que han podido llegar a nuestros días.  

Han sobrevivido a tanto, que eso debería hablarnos de  su fortaleza, y sin embargo, se les ve tan frágiles, que no se puede evitar pasar cada página con cuidado, como si pudiera deshacerse en cualquier instante. 

Hace unos días, un primo mío me los prestó para unas fotos, y esta es mi manera de devolvérselos.

LIBROS

Los libros antiguos son pura magia. Parecen estar hechos con tanto mimo, tanta delicadeza. Cuesta imaginar el trabajo que lleva cada una de sus letras, de sus páginas…..  

Al verlos de cerca, uno no puede evitar imaginar a cualquiera de los personajes de las novelas, como en “prométeme que serás libre” creándolo desde la nada, concienzuda y amorosamente, buscando en cada uno de ellos, la obra de arte.