Sobre mí

Arancha Benedí

Arancha Benedí

Soñar, componer, crear, imaginar, sentir, mirar, contar, transmitir, emocionarfotografiar

Soy fotógrafa porque me apasiona. No hay otra razón.

Toda mi fotografía tiene algo en común: la búsqueda incesante de la armonía.

La fotografía va cambiando a la par que mi vida, en un constante esfuerzo por convertir esa realidad, a veces bella, a veces confusa, en un instante armónico que nos reconcilie con la vida. Con el tiempo, se ha ido convirtiendo en una droga  de la que me reconozco adicta. Es una forma de vivir, de sentir, pero sobre todo, de mirar. Creemos capturar todo lo que nos hace sentir, y sin embargo,  son esos mismos  instantes los que nos capturan a nosotros. Ese clic mágico, transforma la fugacidad de un segundo, en un instante imperecedero.

Hay un antes y un después, tras mi paso por el Centro de Tecnologías Avanzadas de Zaragoza.

Mi otro aprendizaje ha sido la vida. Con el tiempo, aprendí que la fotografía es también una forma de plasmar emociones, de transmitir una forma de sentir, de transformar una realidad dura en una más bella. Han sido años de trabajo sincero hacia dentro y hacia afuera. Hacia adentro, buscando las raíces de lo humano, lo esencial de lo natural, esa imagen que me conmueve; hacia afuera, perfeccionando la técnica, el instrumental y probando y probando.

Hago uso de las palabras que escribió alguien muy querido para mí,  que definió así mi fotografía: “Hasta que no consigue equilibrar la luz con la sombra; el lleno y el vacío; la transparencia con la opacidad; la proximidad con la lejanía; la quietud y el movimiento; lo manifiesto y lo oculto; el espacio y el tiempo, Arancha Benedí no fija el instante. Porque para ella, la dualidad no es enfrentamiento y, en caso de serlo, la foto es el momento mágico de la reconciliación”.

Carlos Mas