Diario de la India / Día 3 (Parte 1)

5 de Febrero 2016

El Mercado

Cuando dijeron de quedar a las 6 de la mañana para ir a fotografiar el mercado, la verdad es que pensaba que iba de coña, pero no.

Era totalmente de noche cuando salimos de la fundación y cogimos el tuc tuc que nos llevaría directamente al mercado. Circulamos entre el caos de las calles, donde ves aparecer motos, autobuses, coches, tuc tuc de frente, y nadie parece inmutarse. A los dos días de estar en la India, tampoco nosotros. Uno aprende que en la última milésima de segundo, uno de los dos va a echarse a un lado evitando el choque frontal, casi siempre….. De cualquier manera, ir en el interior de estos curiosos coches indios, no deja de ser una divertida aventura cuando vas en grupo. Vivimos momentos entrañables en el interior de estos pequeños vehículos amarillos.

El mercado es increíble. Si alguna vez, como fotógrafos, nos surgió la pregunta de donde nació el círculo cromático, ahí teníamos la respuesta: nació en un mercadillo indio. Ahí puedes encontrar toda la gama de colores, combinados de formas maravillosas, entre judías, tomates, ajos y patatas. Un mercado indio es introducirse en un cuadro y formar parte de cada brochazo de color. La luz, viene de sus miradas, de sus sonrisas, que emergen entre las telas que les cubren, con frecuencia, casi en su totalidad. Una y otra vez, te encuentras con ellos, sin necesidad de hablar en el mismo idioma, a través de su mirada, que en la India nace de lo más esencial del ser humano, y te arrastra hacia algo profundo desde el respeto, la espiritualidad y la serenidad.

Y hoy, cada vez que contemplo estas fotografías, no puedo evitar sentir que hay otra forma de vivir, de mirar, otra forma de existir.

Volvemos pronto a la Fundación. Hoy nos espera uno de los días más importantes. Vamos a conocer a los niños que hemos apadrinado.

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